Estudiantes crearon proyectos para lograr cambios en la sociedad PDF Imprimir Correo electrónico
El VIII Concurso Universitario Promoviendo Líderes Sociales fomenta en los jóvenes la preocupación por su entorno
Hay quienes piensan en cambiar el país, en transformar sus lados oscuros. No son personas que reflexionan desde su casa; tampoco son profesionales con muchos años de experiencia. Se trata, más bien, de estudiantes universitarios que, preocupados por la situación de alguna comunidad, decidieron proponer soluciones concretas.
Los jóvenes, convocados por el VIII Concurso Universitario Promoviendo Líderes Sociales, idearon soluciones para modificar realidades desfavorables.
El 27 de julio fueron presentados los 10 mejores proyectos del certamen, organizado por la Alianza Social Venamcham, Rotary y la Fundación Mercantil. Esa primera selección se hizo de un total de 350 propuestas, enviadas por estudiantes de varias universidades.
Carlos Tejera, gerente general de Venamcham, dijo que en medio de tantas malas noticias es reconfortante escuchar a los universitarios. "Trabajando juntos, ganamos todos. Vemos a estos jóvenes como líderes de la transformación social", aseguró.
Tejera agregó que las empresas deben ser humanizadas y los nuevos líderes tienen que hacer negocios de forma diferente: que se mantengan los ideales del mercado, pero con la preocupación por los cambios sociales. Justamente, después de escuchar a los 10 jóvenes preocupados por su realidad, el jurado escogió las 3 mejores ideas. Quienes ganaron los 2 primeros lugares viajarán a Panamá para compartir experiencias con los rotarios.
Menos abandono escolar
María Carolina Kammann, estudiante de sociología de la Universidad Central de Venezuela, analizó un problema que le parece alarmante: la deserción escolar. El abandono, dijo en su exposición, acentúa la pobreza y produce exclusión social. Por eso propuso un programa para reducirla, y ganó el primer lugar del concurso.
La propuesta se denomina Futuro Educado y consiste en el diseño de un proyecto de vida para estudiantes de cuarto a sexto grado. La población objetivo, en principio, serán los alumnos de esos grados que asisten en las tardes a la escuela Martínez Centeno, que se encuentra en Santa Eduvigis ­80% de ellos vive en Petare­.
La idea de Kammann, de 20 años de edad, es que los niños se propongan metas y que la educación sea una de sus prioridades. Dictará charlas a los docentes, fomentará la educación en valores e incluirá a la comunidad.
"Serán 230 niños formados en valores y motivados para continuar sus estudios. La deserción no sólo es un problema educativo sino también social", dijo la estudiante. De esa manera, darán herramientas a los muchachos que viven en entornos vulnerables.
Comunidad que resuelve
Carla Cabello, estudiante de ingeniería de producción de la Universidad Simón Bolívar, conoció el sector Los Naranjos Rural, en el municipio El Hatillo, mientras trabajaba en las brigadas comunitarias de su institución.
Así se dio cuenta de una necesidad: 254 personas viven rodeadas de carreteras de tierra.
En la zona, dijo Cabello, sólo han pavimentado 150 metros de vías; lo demás está sin asfalto. La comunidad tiene problemas de transporte y padece las consecuencias de esas carencias. Como los vecinos no cuentan con los recursos para lograr soluciones, la estudiante propuso un proyecto que obtuvo el segundo lugar del concurso: realizar recorridos turísticos para generar ingresos.
¿Por qué turismo? Los Naranjos Rural, explicó Cabello, está asentada en las ruinas de la primera planta hidroeléctrica de Venezuela. "Este es un potencial que debe desarrollarse", señaló. Para ella, se puede diseñar un servicio de tour, con guías y kioscos de información y ventas ­atendidos por miembros de la comunidad­. Las entradas costarán 55 bolívares por persona y con eso podrán reunirse los ingresos necesarios para terminar el asfaltado.
Los sábados se hará la pavimentación, en la que trabajarán los habitantes de la zona y que deberán terminar en tres meses. "Ellos están dispuestos a hacerlo, lo que falta es el recurso económico", señaló.
Cultivos adaptados
El tercer lugar del concurso lo obtuvo Jorge Velásquez, estudiante de ingeniería agronómica del núcleo de Monagas de la Universidad de Oriente. Su propuesta es hacer estudios de cultivos en los sectores monaguenses Los Araguaneyes y Las Pavas, para garantizar el buen uso de los suelos.
La intención, señaló, es recolectar datos de los tipos de suelo, condiciones climáticas y otros indicadores, con el fin de hacer recomendaciones a los agricultores.
Así sabrán cuáles son los cultivos que menos impactan la zona. Después, buscará alianzas con organismos para que asesoren a quienes trabajan la tierra.
Otros estudiantes hicieron también aportes. Presentaron proyectos para prevenir enfermedades en comunidades indígenas, garantizar el crecimiento de las plantas en un vivero novedoso, educar sobre la alimentación sana, prevenir el cáncer de mama, tratar desechos orgánicos y desarrollar el pensamiento crítico en el arte.

El VIII Concurso Universitario Promoviendo Líderes Sociales fomenta en los jóvenes la preocupación por su entorno

 

Fuente: El Nacional

Caracas, 30 de julio de 2012

Hay quienes piensan en cambiar el país, en transformar sus lados oscuros. No son personas que reflexionan desde su casa; tampoco son profesionales con muchos años de experiencia. Se trata, más bien, de estudiantes universitarios que, preocupados por la situación de alguna comunidad, decidieron proponer soluciones concretas.

Los jóvenes, convocados por el VIII Concurso Universitario Promoviendo Líderes Sociales, idearon soluciones para modificar realidades desfavorables.

El 27 de julio fueron presentados los 10 mejores proyectos del certamen, organizado por la Alianza Social Venamcham, Rotary y la Fundación Mercantil. Esa primera selección se hizo de un total de 350 propuestas, enviadas por estudiantes de varias universidades.

Carlos Tejera, gerente general de Venamcham, dijo que en medio de tantas malas noticias es reconfortante escuchar a los universitarios. "Trabajando juntos, ganamos todos. Vemos a estos jóvenes como líderes de la transformación social", aseguró.

Tejera agregó que las empresas deben ser humanizadas y los nuevos líderes tienen que hacer negocios de forma diferente: que se mantengan los ideales del mercado, pero con la preocupación por los cambios sociales. Justamente, después de escuchar a los 10 jóvenes preocupados por su realidad, el jurado escogió las 3 mejores ideas. Quienes ganaron los 2 primeros lugares viajarán a Panamá para compartir experiencias con los rotarios.

Menos abandono escolarMaría Carolina Kammann, estudiante de sociología de la Universidad Central de Venezuela, analizó un problema que le parece alarmante: la deserción escolar. El abandono, dijo en su exposición, acentúa la pobreza y produce exclusión social. Por eso propuso un programa para reducirla, y ganó el primer lugar del concurso.

La propuesta se denomina Futuro Educado y consiste en el diseño de un proyecto de vida para estudiantes de cuarto a sexto grado. La población objetivo, en principio, serán los alumnos de esos grados que asisten en las tardes a la escuela Martínez Centeno, que se encuentra en Santa Eduvigis ­80% de ellos vive en Petare­.

La idea de Kammann, de 20 años de edad, es que los niños se propongan metas y que la educación sea una de sus prioridades. Dictará charlas a los docentes, fomentará la educación en valores e incluirá a la comunidad.

"Serán 230 niños formados en valores y motivados para continuar sus estudios. La deserción no sólo es un problema educativo sino también social", dijo la estudiante. De esa manera, darán herramientas a los muchachos que viven en entornos vulnerables.
Comunidad que resuelveCarla Cabello, estudiante de ingeniería de producción de la Universidad Simón Bolívar, conoció el sector Los Naranjos Rural, en el municipio El Hatillo, mientras trabajaba en las brigadas comunitarias de su institución.

Así se dio cuenta de una necesidad: 254 personas viven rodeadas de carreteras de tierra.

En la zona, dijo Cabello, sólo han pavimentado 150 metros de vías; lo demás está sin asfalto. La comunidad tiene problemas de transporte y padece las consecuencias de esas carencias. Como los vecinos no cuentan con los recursos para lograr soluciones, la estudiante propuso un proyecto que obtuvo el segundo lugar del concurso: realizar recorridos turísticos para generar ingresos.

¿Por qué turismo?

Los Naranjos Rural, explicó Cabello, está asentada en las ruinas de la primera planta hidroeléctrica de Venezuela. "Este es un potencial que debe desarrollarse", señaló. Para ella, se puede diseñar un servicio de tour, con guías y kioscos de información y ventas ­atendidos por miembros de la comunidad­. Las entradas costarán 55 bolívares por persona y con eso podrán reunirse los ingresos necesarios para terminar el asfaltado.

Los sábados se hará la pavimentación, en la que trabajarán los habitantes de la zona y que deberán terminar en tres meses. "Ellos están dispuestos a hacerlo, lo que falta es el recurso económico", señaló.

Cultivos adaptados

El tercer lugar del concurso lo obtuvo Jorge Velásquez, estudiante de ingeniería agronómica del núcleo de Monagas de la Universidad de Oriente. Su propuesta es hacer estudios de cultivos en los sectores monaguenses Los Araguaneyes y Las Pavas, para garantizar el buen uso de los suelos.

La intención, señaló, es recolectar datos de los tipos de suelo, condiciones climáticas y otros indicadores, con el fin de hacer recomendaciones a los agricultores.

Así sabrán cuáles son los cultivos que menos impactan la zona. Después, buscará alianzas con organismos para que asesoren a quienes trabajan la tierra.

Otros estudiantes hicieron también aportes. Presentaron proyectos para prevenir enfermedades en comunidades indígenas, garantizar el crecimiento de las plantas en un vivero novedoso, educar sobre la alimentación sana, prevenir el cáncer de mama, tratar desechos orgánicos y desarrollar el pensamiento crítico en el arte.

Última actualización el Lunes 30 de Julio de 2012 10:36
 
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